Colores intensos, imágenes contrastadas, dobles exposiciones, ojos de pez, enfoques suaves, errores afortunados... todo esto -y mucho más- es lo que nos ofrece la fotografia
lo-fi: la última moda fotográfica que lleva ya unos años pegando fuerte y que nos invita a
experimentar, a
fotografiar sin pensar y a
gastar carretes como locos.
Pero en la era digital en la que vivimos, con la instantaneidad y capacidad a la que estamos acostumbrados, ¿realmente merece la pena probar este tipo de fotografía o se trata de una moda más, una estrategia de marketing muy bien montada?
¡Bienvenidos al mundo de las
cámaras de plástico!